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lunes, 22 de febrero de 2010

Cilicio

Tengo que studiar el motivo por el que periódicamente algún comenatrista me pregunta en qué trabajo o si me pongo el cilicio a diario. Mientars lo estudio, enlazo una buena recopilación de preguntas y respuestas acerca de la mortificación corporal, el cilicio y toda la pesca.
La foto la hice en Utrech y se titula "Gato y farola en Utrech".

domingo, 23 de septiembre de 2007

orquestas


Este verano iba por la plaza de Platerías, en Santiago, y me topé con este concierto.
Cuesta mucho más mantenerse al día en el correcto uso de un instrumento musical que ponerse el cilicio. Qué buenos directores de orquesta han sido Juan Pablo II y don Álvaro del Portillo y el actual prelado del Opus Dei y Benedicto XVI...
Las cosas que a uno se le pasan por la cabeza ante una buena orquesta de chavales.

viernes, 6 de julio de 2007

Cilicio

Esta es de la estación de Atocha, con su microclima tropical en medio del ambientazo de Revolución Industrial. Curioso de toda curiosidad. El cilicio no es nada espectacular: en una áspera cinta de metal que molesta. Punto.

miércoles, 27 de junio de 2007

Cuchillas


Se me han acabado las cuchillas de afeitar y la que tengo está verdaderamente gastada; pero es recargable y he ido a la droguería a por un recambio.
-Por favor, ¿me da unas cuchillas Gillette de tres cuchillas?
-Por supuesto, caballero. ¿Cuáles usa usted?
-Ya le he dicho, Gillete de tres cuchillas.
-¿M3 Power?
-Pues sí, esa debe ser...
-Esa es para unas maquinillas que llevan pilas para hacer vibrar los filamentos cruzados que permiten un mejor apurado.
-Pues no. Mi maquinilla no lleva pilas.
-Debe ser la Turbo o la normal. ¿Sabe si las cuchillas que usa son de las que tienen una banda jabonosa de Aloe con Vitamina E?
-Por favor, dígame que es broma, que me están grabando con cámara oculta o algo así.
-No es broma, caballero. ¿Recuerda si las cuchillas se desprenden del mango apretando por arriba o por los lados?
He ido a casa y he vuelto con el mango de las cuchillas. Ocho recambios me han costado 19,50 euros. He maldecido el día en que abandoné las de dos cuchillas de usar y tirar, aunque reconozco también que he echado un vistazo a la nueva Fussion: tiene como cinco cuchillas y es la maquinilla que utilizan Federer, Henry y Tiger Woods. ¿Qué pasaría si los tres dijeran en un anuncio que utilizan a diario dos horitas el cilicio y les va fenómeno?

domingo, 10 de junio de 2007

El cilicio

Me preguntan una vez más por el cilicio. No basta que diga que no es un tema ni espectacular, ni asombroso, que ni produce chorros de sangre ni daña las articulaciones... Sólo es una molestia, menor que el ayuno o la moderación de la locuacidad. En fin, no es mucho testimonio, pero algo es algo

viernes, 13 de abril de 2007

el círculo breve y la cuenta de gastos


Me escribe un tipo diciendo que hable del "círculo breve, la cuenta de gastos, la intención mensual, la mortificación corporal -el cilicio y eso-, el examen particular y las publicaciones internas. Son cosas de las que nunca habláis en el boletín oficila ROMANA". La verdad es que no me lo esperaba, y la petición me pilla buscando fotos de las que hice en mi reciente paso por Asturias: a ver si con el tiempo hablo de esas cosas -creo que de alguna ya he hablado alguna vez, pero esto de los blogs es muy suyo para las búsquedas, sobre todo si, como en mi caso, el autor no se aclara con las categorías-, que me parecen de un interés bastante relativo: ¿seguro que es interesante que los numerarios y agregados del Opus Dei tengamos una reunión de formación espiritual todas las semanas a la que llamamos círculo breve porque por un lado es una reunión -círculo- y por otro dura poco tiempo -o sea: es breve-? En fin, intentaré contar algo sobre eso y sobre lo demás. Sobre lo de que no se traten estos asuntos en Romana; francamente, me parece algo así como decir que en el BOE no se habla de con qué se lava los dientes el Presidente del Gobierno... ¡ni siquiera los ministros!

Hoy pongo foto de una flor de la que desconozco el nombre y enlazo a a la web del Opus Dei en México, que por cierto entiendo completamente.

jueves, 11 de enero de 2007

El Skype, wikipedia y el cilicio


Esta mano con pulseras es de un sobrino que tengo yo con pulseras -como Aznar o Quique Sánchez Flores, pero en sobrino-. El otro día puse el Skype en el ordenador animado por uno de mi Centro del Opus Dei que es bastante partidario de este tipo de avances tan útiles para comunicaciones baratas y tan popular entre los inmigrantes y los emigrantes. Es la misma persona a la que escuché hablar por primera vez de wikipedia.
He hablado hoy con una sobrina que está en Noruega -creo que ya presumí hacer tiempo de sobrina en Noruega-y en ese mismo momento se iba a poner a estudiar, también he hablado con un viejo compañero de trabajo que está en Roma y que en ese momento me dejaba para ir a leer nosequé, por último he conectado con otra sobrina -estaba en Madrid, lo cual no deja de ser una vulgaridad- con la que sólo he hablado unos minutos porque tenía ella que estudiar y yo que recibir una visita.
Curioso lo del Skype y la forma en que despierta buenos propósitos. Avisaré cuando alguien me llame y me diga "hola, llamaba para perder toda la tarde porque soy persona pero que muy vaga".
¿Y qué tiene todo esto qu ver con el cilicio? Probablemente nada.

jueves, 10 de agosto de 2006

San Lorenzo


He enganchado con el santoral. Si no dije nada ayer de Santa Teresa Benedicta de la Cruz, ni nada diré mañana de Santa Clara, no será porque no haya abundante que comentar sobre sus impresionantes vidas y obras.
La cuestiónes que hoy es San Lorenzo, diácono que fue quemado a fuego lento por su fe. Se le suele representar parrilla en mano, como en la foto que hice su imagen en el Pazo de San Lorenzo. Gran desparpajo el del arte cristiano, que representa con sencillez a los mártires con los instrumentos del martirio. Gran paradoja la del martirio. Gran asunto el del "martirio" en los pequeños sacrificios de cada día: puntualidades, sonrisas, calores y fríos, hambres, un pequeño cilicio, etc., sólo aptos para los que, llegado el caso, aceptarían también la parrilla, las flechas o los garfios.

viernes, 5 de mayo de 2006

Santa Genoveva Torres


Llevo tiempo sin mencionar mi calendario taco del Sagrado Corazón (tanto que había olvidado hasta que le hice una foto). Copio el texto completo de hoy, sobre Santa Genoveva Torres y sobre el propio taco:
En la Hospedería del Pilar, en Zaragoza, donde reposan los restos mortales de Santa Genoveva Torres, hay un museo dedicado a ella con las cosas que le pertenecieron, y en una de las vitrinas, exactamente en la número cinco, dedicada a la "Espiritualidad, Oración y Mortificación", hay diversas imágenes de santos y la preside una del Corazón de Jesús y un escrito hecho por ella que dice "Consagrar el corazón a Jesús es consagrarle la felicidad". Hay devocionarios, medallas, un rosario, un cilicio y una disciplina.
Y, entre todas estas cosas, podemos ver dos amarillentas hojitas del Taco Calendario del Sagrado Corazón de Jesús, de fecha 3 y 4 de enero de 1949 respectivamente, que según parece fueron encontradas como señal en algún libro de la santa. Esto demuestra que Santa Genoveva Torrres era "adicta" al Taco. Las Religiosas Angélicas, a quienes pertenece la Hospedería, siguen con la buena costumbre de usar el Taco Calendario. En la misma portería y sobre el mostrador tienen uno.

viernes, 3 de marzo de 2006

De viaje... al dentista


Los viernes hablo de viajes. Hoy he viajado al dentista. Destino siempre horrible. El dentista ha accedido a mi petición de fotografiar las radiografías que ha hecho a mis malheridas muelas: pronto ha terminado esta vez porque sólo se trataba de recomponer una rotura rutinaria.
Curioso lugar el dentista: es caro y desagradable, pero sin embargo es necesario acudir allí de vez en cuando y escuchar cómo te recomienda que te cepilles los dientes tres veces al día cuando en realidad está pensando "no te laves los dientes jamás, procura masticar guijarros al menos una vez por semana... y así vendrás con más frecuencia por aquí para que yo amortice rápidamente mis carísimos aparatos de tortura y pueda dedicarme a jugar al golf en parajes de ensueño mientras tú intentas localizarme cuando de verdad tengas una urgencia que no te deje vivir".
O sea, que hay que ir al dentista, que los del Opus Dei también vamos al dentista, y que una mortificación bien práctica, sencilla y costosa, es la de cepillarse los dientes con toda la frecuencia que pide el dentista (eso sí que es un cilicio).

martes, 17 de enero de 2006

Mortificación, cilicio, código Da Vinci y Opus Dei


No alcanzo a entender cómo un post sobre el Código Da Vinci ha evolucionado hacia un interés tan recurreente por el cilicio. He aquí un enlance a un blog con buenas explicaciones al respecto.
Cierto que uno de los pocos asuntos en que coincide la realidad con la ficción en ese libro (¿y en esa peli?) es en la existencia de una institución llamada Opus Dei y un objeto llamado cilicio. Ni el Opus Dei ni el cilicio que aparecen en la novela tienen que ver con el Opus Dei y el cilicio de la realidad; pero en los nombres hay que reconocer un riguroso trabajo de documentación.
Existen temas de los que me interesa hablar y temas que me interesan menos. El tema del cilicio es de los segundos (creo que la mortificación es mucho más que eso); pero en honor al interés de mis pocos lectores diré unas pocas consideraciones: yo me lo pongo casi todos los días dos horitas y nunca me ha producido sangre. Es muchísimo más costoso atender a un recién nacido noche tras noche, levantarse por las mañanas, sonreír cuando duelen las muelas o atender amablemente llamadas telefónicas de televendedores. Lo importante es el motivo por el que hace uno esas cosas: y es singular el empeño con el que se evita en este tipo de debates el sentido de la mortificación cristiana, encaminada a unirse al sacrificio de la Cruz con esos pequeños detalles que permiten llegarse al Calvario no por la dimensión del tiempo, ni la del espacio sino por la del amor (como muy brillantemente se explica, por ejemplo, en la Carta Apostólica Salvifici Doloris, que recomiendo sin duda de ningún tipo).
Se rasgan con facilidad las vestiduras ante un sencillo collarcito metálico de venta en numerosos conventos, muchos que comprenden sin problemas que para estar a la moda o tener un cuerpo diez haya que tatuarse, dejarse atravesar por piercings, someterse a severas dietas o incluso pasar por cruentos quirófanos. Si les va bien, oiga, que lo disfruten.
La foto es de una churrería que lleva desde las navidades en la Plaza de Manuel Becerra: fuerte mortificación para mi cuerpo la de no atiborrarse de su entera producción diaria de productos amigos del colesterol; y no siempre venzo, no.

domingo, 23 de octubre de 2005

Mortificaciones y paradojas

La palabra mortificación hoy en día suena un poco demasiado fuerte. Tipos que procuran vivir alguna mortificación voluntaria todos los días necesitan dar una explicación para no ser considerados, a bote pronto, como unos ultraconservadores radicales escolásticos del medioevo que por la mañana comen niños vivos y por la tarde echan sus pilas alacalinas fuera de los recipientes previstos para esos residuos (vale, he exagerado, pero cierto es que la palabra mortificación asusta).
La sorpresa viene cuando se descubre que la más principal -y costosa- mortificación con la que uno puedo enfrentarse a diario es obedecer al médico. Los médicos tienen la fea costumbre de recomendar que uno coma y beba de todo menos lo que a uno más le gusta, mandan también utilizar pomadas, abandonar vicios, hacer gimnasias, y otras muchas barbaridades, entre las que frecuentemente está -lo diré con miedo a ser malinterpretado por la dureza del término-: pasear.
Hay más mortificaciones, y algunas de ellas aún más recomendadas en el Opus Dei que las relativas a obedecer al médico: me refiero a las que hacen la vida más agradable a los demás o a las relacionadas con el orden y la mejora del trabajo.
A veces pienso que lo que a veces escandaliza no es la palabra mortificación, sino que se la relacione con la Cruz, con buscar la unión voluntaria con Cristo. Porque sí parece que la gente acepta sin sustos que haya que sacrificarse para pesar menos, para lucir un broncesado como el de Julio Iglesias, para quitar esas cartucheras, etc. etc. etc. quirófanos incluidos.
Paradojas.

viernes, 21 de octubre de 2005

Opus Dei, túnicas y asesinatos

¿Qué es ser normal? ¿La necesidad de explicar que uno es normal es ya una señal de que uno no es normal? Soy un tipo ocurrente más bien inoportuno: sólo eso. Creo que la explicación de "Por qué hago este blog"que se puede ver a la derecha de estas líneas es breve y clara. Tal vez añada algo acrca de "Por qué dejaría de hacer este blog o le cambiaría el título".
En pocos días he tenido que responder a gente que dice que todo lo que digo es falso y a gente que dice que puedo decir lo que quiera, pero sin subrayar tan descaradamente que soy del Opus Dei: puede que éstos últimos tengan toda la razón. Procuro hacer caso a todo lo que me dicen y tendré en cuenta esos comentarios, pero el de hoy ya supera un pelín mi capacidad de respuesta y por eso le dedico este post en vez de un comentario.
Amigo anónimo de esta mañana a las 11,00: Los numerarios del Opus Dei no somos monjes, no llevamos túnicas, el cilicio no provoca un reguero de sangre, no asesinamos. Y Dan Brawn, un autor al que le envidio el éxito y le deseo de corazón lo mejor, miente cuando dice en el Código Da Vinci que para hablar del Opus Dei se documentó.

lunes, 10 de octubre de 2005

La mortificación


Por fin ha llovido en Madrid. No ha sido más que un chaparrón a última hora de la tarde, pero algo es algo, y las nubes siguen ahí, aver si se animan también por la noche.
Es curioso lo de la lluvia: de partida no hace gracia que llueva, parece que sólo vemos las incomodidades de funcionar por la ciudad con lluvia; pero el hecho es que sin la lluvia la ciudad termina haciéndose algo insoportable, y la vida no digamos.
Algo de esta paradoja ocurre también con la mortificación: si no se supera la incomodidad que hay detrás de las pequeñas negaciones a uno mismo, termina uno comido por uno mismo. Pero no es sólo cuestión de "impacto medioambiental", es sobre todo cuestión de amor. Ya no sé dónde leí que uno puede unir sus pequeños sacrificios a los del Sacrificio de la Cruz, pero no por la dimensión del tiempo ni la del espacio sino por la del amor.
Muy profundo me estoy poniendo. Para compensar adjunto foto de un jarrón con flores frescas. Las flores son de plástico, los tallos son de plástico, el jarrón es de plástico y el agua (que tiene hasta burbujas) es de plástico. No sé a dónde vamos a llegar... ni que tiene que ver la foto con lo que venía diciendo, ni con el Opus Dei.