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domingo, 30 de diciembre de 2007

Cherrigan

Ayer di una vueltecilla por Almería. En el Parrilla hemos pedido dos cañas y dos cherrigan mixtos, que se pueden ver en la foto. Espectacular tapa. Al parecer hubo un camarero en el Parrilla apodado el Sheriff, que dio nombre a esta tapa que ahora se puede pedir con ese nombre en cualquier bar de Almería.
También he sabido que en Almería se toman migas cuando llueve.
¿Si Dan Brown hubiera tenido estos datos hubiera escribo más bien el Código Da Cherrigan?

domingo, 4 de noviembre de 2007

Christmas

Tengo un amigo que vende christmas, y tiene una web, y me pide que le enlace. Aquí están los christmas de mi amigo. Hecho.
Como no tengo foto de christmas -vaya palabra más difícil de escribir- pongo una de postal que compré en Museo de Roma de María Magdalena leyendo: no está muy a favor de la iconografía más difundida por el amigo Dan Brown; pero es lo que hay.

domingo, 6 de mayo de 2007

Día de la Madre



Creo que no he presumido suficientemente de que en mi último viaje a Roma tuve tiempo de visitar la Galería Doria Pamphilj. Allí no dejan hacer fotos, pero sí comprar postales. Compré varias y las he escaneado -bueno, en realidad, me las ha escaneado uno de mi Centro del Opus Dei que sabe escanear porque yo soy un inútil, al menos en ese terreno-. De hecho ya puse una -la Madonna in preghiera de Sassoferrato- el pasado 1 de mayo.
Estos dos cuadros de hoy son del mismo autor, Michelangelo Merisi -más conocido por Caravaggio-. El de arriba es de María Magdalena y el de abajo es de la Virgen María (concretamente de "Reposo durante la huida a Egipto"). No sé qué podría llegar a ocurrir si Dan Brown descubriera sus parecidos, y pusiera el asunto en combinación con la actual misteriosa desaparición de las abejas, o el no menos increíble hecho de que en la exposición de Tintoretto que ahora hay en El Prado hay tres cuadros diferentes de la Última Cena. No me digan que la cosa no huele a servicios secretos vaticanos manejados por templarios sin escrúpulos.

viernes, 4 de mayo de 2007

Fiumicino



Esta foto la hice en el aeropuerto internacional Leonardo Da Vinci, de Roma (por cierto, el nombre del aeropuerto -y el propio Leonardo- es anteriror al Código Da Vinci: lo sé de buena tinta). Entre la recogida de maletas y el tren que te lleva a Roma pasas por ese desfiladero de gente con letreros que espera la llegada de gente a la que no conoce. Un pelín impersonal sí que es. Hoy he ido a la T4 de Barajas -que ya tiene Metro y todo- a recoger a uno de mi Centro del Opus Dei que venía de Bruselas; pero he ido sin letrero y sin cámara de fotos.

viernes, 16 de febrero de 2007

El Page Rank, wikipedia, Molinoviejo y el Código Da Vinci



Este ejército de señores están abonando el parquecito que hay junto a mi casa. Quedará de maravilla pero, hoy por hoy, huele que apesta. Paradojas del primer mundo. Estiercol que deja lustroso el parquecito.

Hoy he dado un paseo por las páginas de estadísticas de este blog. Según estadísticasgratis el 31 de enero tuve 124 visitas, según shinystat 73 y según blogtopsites 80. No he mirado más ¿Quién entiende esto? ¿Las estadísticas las hacen voluntarios como las voces de wikipedia? Me dice un amigo que lo importante es el Page Rank de Google: tenía 4 y tengo 3. ¿Lo importante? ¿Estiercol? ¿Césped? ¿Visitas? ¿Código Da Vinci? ¿Molinoviejo?No, eso no es lo importante. Ni el blog.

miércoles, 24 de enero de 2007

Lección de turistas sobre el Opus Dei

Ayer iba en el Metro cuando vi a estas chicas japonesas haciéndose fotos. Me gustó la imagen: ya que vas de turismo no sólo te haces fotos en la Puerta de Alcalá o en Neptuno o en la puerta del Museo del Prado... ¿por qué no en el Metro? Si dejamos las fotos para las grandes ocasiones, luego nos sale un reportaje falso..., como la vida, hay que ofrecer a Dios los días grises, las cosas normalitas, los viajes en Metro. Eso procuramos hacer los del Opus Dei, como tantos otros, aunque no lo cuenten en El Código Da Vinci.

domingo, 4 de junio de 2006

Peticiones de los oyentes

Igual que los viernes los dedico a hablar de mis viajes, he decidido dedicar los domingos a atender las peticiones recibidas a través de este blog. Hay gente que hace comentarios y los publico, hay comentarios que son muy largos y no leo completos, comentarios que no publico, gente que me escribe por e-mail sin que aparezca en el blog, mensajes que dejo para otro momento y luego no encuentro, cosas que publico y luego no encuentro, e incluso comentarios que sé perfectamente dónde coloqué y luego no encuentro.
Por ejemplo, no encuentro por ningún sitio un comentario en el que alguien me decía "¿Quién es Luis Ayerbe?" Tal vez lo leí yo en un estado de susceptibilidad, pero me pareció que era una insinuación de que Luis no existe. Sí existe. Es un médico padre de familia que vive y trabaja en Inglaterra: no es del Opus Dei, somos amigos desde hace tal vez 20 años: yo era profesor de Lengua en el colegio Aldovea y él era alumno. Hacíamos unas obrillas de teatro notables.
También me escribieron de Valencia para pedir que escribiese sobre Montse Grases. Mucha tela para este blog tan centrado en mis pequeñeces diarias. Sí puedo decir que me impresionó mucho la lectura de la vida de Montse, una chica que sacaba malas notas y hacía guerras de almohadas en los cursos de retiro (aspectos de la vida ambos muy cercanos para este asno), que adquirió en pocos meses un sentido sobrenatural y una madurez humana tan importantes como para dormir a pierna suelta tras recibir la noticia de que tenía una enfermedad incurable. Recomiendo todo el material sobre Montse que ofrece la nueva web del Opus Dei.
¿Más "peticiones de los oyentes"? o, dicho de otro modo "¿Nadie te escribe, Muñiz, para insultarte o buscarte las cosquillas? ¿Censuras hasta 20 comentarios diarios?" Más o menos cada quince días entra un anónimo que dice cosas como la siguiente (el entrecomillado es completamente textual: ni quito ni añado una palabra):

"Gracias a una invitación de la agencia de comunicación de Juan Carlos Lynch, acabo de asistir a una de las primeras funciones de 'El Código Da Vinci' y de ninguna manera me resultó un bodrio en cuanto a su trama ni un mal producto cinematográfico en cuanto a su estructura fílmica...Obviamente que nunca será una película de culto, pero es entretenida, tiene suspenso y pueden disfrutarla aún quienes no hayan leido aún la novela de Dan Brown. Las agencias de prensa que contrató el Opus Dei o el Vaticano -al fin de cuentas es más o menos lo mismo ya que el Opus Dei sigue siendo una prelatura del Pontífice católico romano- hicieron énfasis en que hay un momento clave de la trama en que el público se ríe. Esto no ocurrió en la sala del Village Cinema Recoleta donde presencié la función. La escena es muy sencilla: los protagonistas de la trama se encuentran en una iglesia londinense y van a ser asesinados pero de pronto unas palomas espantadas sobrevuelan el recinto, distraen a quien empuña un arma y sus supuestas víctimas logran escapar. No entiendo cuál es el motivo de burla. En cualquiera de las 3 Misión Imposible, el personaje que escenifica Tom Cruise escapa de morir gracias a tramas más truculentas e inverosímiles y a nadie le importó. Y esa es una de las claves de 'El Código Da Vinci': es ficción y es un error considerarla algo más que ficción. Me divertí con la película y eso no me hace ateo. Mi fe en Dios no se encuentra sometida a un cuestionamiento por haber disfrutado del largometraje. Resultarían muy pobres mis creencias, cualquiera sean ellas, si una película las conmueve; resultarían tan pobres que no merecerían siquiera considerarse creencias. El cine es espectáculo, igual que una novela, y toda esta animadversión contra 'El Código Da Vinci' obliga a creer que las convicciones de muchos son tan débiles que debería provocarles alguna reflexión. Pero hay algunas cuestiones que no puedo dejar pasar por alto acerca de esta absurda polémica sobre 'El Código Da Vinci'. 1. La visión negativa que hay sobre el Opus Dei no comenzó con la novela de Dan Brown. El Opus Dei ha invertido mucho dinero y esfuerzo para modificar esa imagen, pero debió esperar hasta Juan Pablo II para obtener de un Papa una legitimación que le negó Paulo VI; hasta el ascenso de Karol Józef Wojtyła, el Opus Dei era juzgado casi como una secta fanática dentro de la propia Iglesia Católica Apostólica Romana. 2. La idea de que los cardenales y obispos pueden resolver sus cuitas a balazos, hasta merecieron un muy exitoso libro de David Yallop titulado 'In God's Name' (En el Nombre de Dios, 1984) acerca del supuesto asesinato del papa Juan Pablo I. Luego, Mario Puzo, en 'El Padrino III' reflotó el tema. Deberá convenirse que el recientemente fallecido obispo Paul Marcinkus y algunos amigos del Vaticano como Michele Sindona, Roberto Calvi, Umberto Ortolani y Licio Gelli hicieron bastante por la construcción de esa imagen negativa. Sin olvidar a la corrupta Democracia Cristiana de Giulio Andreotti. 3. La mención a que, en sucesivos concilios, la Iglesia Católica reinterpretó los Evangelios, es completamente veraz. No tiene sentido en esta ocasión opinar acerca de si el credo que así se construyó modificó el credo original del cristianismo, pero los mandamientos no son los mandamientos originales, por dar un ejemplo, y eso ocurrió en un caprichoso concilio. La imagen de María Magdalena fue víctima de estas coyunturas tormentosas de un concilio (y cierta homilía horrorosa del papa Gregorio Magno, que obligaría a reflexionar muy seriamente acerca de la doctrina de la infabilidad papal, mal que le pese a Benedicto XVI). Y la revista EDICIÓN i tiene una muy pormenorizada investigación acerca de ese tema. Recién el Concilio Vaticano II reinterpretó a María Magdalena luego de siglos de escarnio por un supuestamente santo varón que, entre otras tonterías, decía que el planeta Tierra estaba apoyado sobre bestias monstruosas. 4. La sangrienta e inútil odisea de las Cruzadas no es un invento de Dan Brown. Tampoco el ascenso y caída de La Orden del Temple (Caballeros Templarios o Caballeros del Templo de Salomón), ni su posterior genocidio ordenado por el papa Clemente V. Acerca de la brutal inquisición, ¿qué puede decirse? ¿Acaso es mentira que se condenaba a la tortura y muerte a las mujeres libre pensadoras? ¿Ud. tiene idea qué le hubiese ocurrido a Dan Brown en aquellos tiempos oscuros? Por mucho menos terminaron muy mal Juan Wicleff, Juan Hus (pese a que tenía un salvoconducto) y Jerónimo de Praga. ¿Qué hizo Dan Brown? Mezcló acontecimientos reales con una trama de ficción, y logró un best-seller que ahora fue llevado al cine. No dramaticemos. En 'El Código Da Vinci' hay una interesante reivindicación de la mujer como dadora de vida. La humanidad ha ponderado bastante poco, hasta el presente, el poder y la maravilla del útero. Y la conclusión que surge de tanto barullo como esta novela llevada al cine es que hay instituciones religiosas que deben revisar su relación con el rol de la mujer. En definitiva, lo que uno es resulta de las convicciones que uno guarda y protege. Y la fe de cada uno es una vivencia individual y sublime que el prójimo debe respetar. Esto es lo que no entienden los fanáticos fundamentalistas del islamismo, del judaismo y del cristianismo. Porque los hay en todos los credos. Por último, la creencia de que Jesús de Nazareth era un hombre ejemplar, pero solamente un hombre, se encuentra muy extendida y no es un invento de 'El Código Da Vinci'. Tampoco es relevante en sí misma porque, en definitiva, lo que importa es si la idea de Jesús que tiene cada persona, cualquiera sea esa imagen, ayuda a que ese individuo sea un mejor humano o no. Hay muchos teólogos delincuentes y hay muchos ignorantes sublimes. Lo único real es el testimonio que produce la fe en cada uno. Entonces, terminemos con este debate estéril. Nadie puede buscar en un cine lo que ofrece una iglesia, ni viceversa. En cuanto a la película, algunos minutos menos le hubiese sentado mejor."
Espero que alguien comprenda que este tipo de cosas no las publique. Me supera contestar uno a uno a esos argumentos, que comienzan con el "hecho probado" de que la crítica de la película CDV en Cannes fue realizada por las agencias contratadas por el Vaticano y el Opus. Me pregunto al respecto si el autor sabe a ciencia cierta cuánto pagamos, por ejemplo, al crítico de El País para que despellejase como lo hizo esa peli (como ya hicieron en su periódico con la novela), o si no hubo que pagar nada especial porque ya le tenemos habitualmente a sueldo. Más, me gustaría saber si cuando el el 7 de septiembre de 2005, recién planteada la opa de Gas Natural sobre Endesa, el PP lanzó al ruedo la idea de que el tripartito estaba detrás de la operación, y la respuesta inmediata de Rubalcaba fue: "Los del PP se han pasado el verano leyendo el Código da Vinci y confuden la ficción con la realidad", estábamos ante la típica maniobra de Joaquín Navarro Valls, y si Rubalcaba dijo lo que dijo (que está en los archivos de la Cadena SER) porque obedecía instrucciones del Opus Dei.
En fin, terminaría con foto de la Cátedra de San Pedro hecha por mí con el móvil (la foto, la Cátedra la hizo Bernini); pero esta máquina no me deja hoy subir fotos. Muy buena no es (la foto), pero la ponía para demostrar que no me he olvidado de que hoy es Pentecostés.

jueves, 25 de mayo de 2006

Flamencos


Me quedan fotos de cuando estuve en Faunia, como esta de flamencos. Nunca he sabido la relación entre los flamencos de los Países Bajos, las guitarras flamencas y estas aves de la foto. Debo investigar, y temo que sea una de esas materias para las que no basta wikipedia.

Me dice un amigo que estoy calladito con El Código Da Vinci. Le he dicho que el tema me tiene tan harto que he dejado de actualizar el blog que abrí para tratar ese tema, que en algún mensaje prácticamente me han responsabilizado de lo que está recaudando la peli en taquilla gracias a la promoción más cara de la historia, o de la severidad de las críticas de los que vieron la peli en Cannes (supongo que alguien está a punto de probar que este blog -y el Opus Dei, claro- tiene también que ver con el asesinato de Kennedy y el desmadre del agujero de ozono). En fin, que la materia danbrowniana no me interesa ya, y por eso no voy a volver a hablar de ella: ya he dicho todo lo que tenía que decir.

Me pongo flamenco.

jueves, 18 de mayo de 2006

La fila 13


A lo largo de mi vida había escuchado varias veces la teoría de que los aviones no tiene ninguna fila numerada con el 13 para evitar poner nerviosos a los supersticiosos. Pensaba yo que todos los aviones pasan de golpe de la fila 12 a la 14. Sin embargo el otro día al ir a Barcelona (por cierto: mis más sinceras felicitaciones a los del Barça por la Copa de Europa de ayer) observé que había fila 13 e hice esta foto. Los datos no se discuten, se comprueban. Algo parecido me ocurre a veces con bulos que le llegan a la gente sobre el Opus Dei o sobre la religión que nada tienen que ver con la realidad: nada como comprobar en directo, por ejemplo, que la realidad es una y la ficción otra bien distinta, aunque se presente avalada por la industria del cine en todo un tostón de dos horas y media, como dicen que courre en la peli de El Código Da Vinci.

domingo, 14 de mayo de 2006

El Código Pinocho


Los que siguen este blog saben que me ronda por la cabeza desde hace un tiempo el asunto del Código Da Vinci y sus disparates históricos: no es una cuestión que me quite el sueño, sino más bien un tema que me está dando pie a tener conversaciones magníficas con gente interesada en resibir formación; pero me parecía que podía yo poner mi granito de arena y lo hice. Incluso comencé un blog sobre el asunto que actualizao de vez en cuando. Pues bien, hoy he quedado con un viejo amigo que sabe manejar programas de edición de vídeo y hemos (tal vez habría que decir "ha") hecho un trailer. Se puede ver en este enlace de mi otro blog. Lo recomiendo.
Reconozco que esto puede tener poco que ver con la postura más sensata que hay que tener en este asunto, y que con lo que nada tiene que ver es con la foto que ilustra este post, que es de un cardillo, sabrosa verdura salvaje que se puede disfrutar si tienes una azada, bastante paciencia y una olla express.

martes, 25 de abril de 2006

Daniel


Hoy he tenido nuevo e intenso encuentro con la Seguridad Social; pero no voy a explayarme porque luego Luis Ayerbe me dice con razón que no soy comprensivo con los médicos.
Pongo a cambio e-mail de Daniel, un viejo amigo que jugaba de portero y tiraba los penaltis. Vive en Bruselas desde hace, pongamos, 20 años.
"Mon cher Quique,
Cómo estás mon ami? Desde la "capital de Europa" he podido ver tu blog, aunque soy poco blogero. Me ha alegrado mucho tener noticias tuyas aunque sean un poco "generales" ya que el blog no da para más. (sigo intrigado por saber qué había en ese famoso disco duro de tu bolsillo derecho de la chaqueta; las llaves de la moto y el rosario son poco intrigantes pero el disco duro....! Dan Brown podría hacer varias novelas imaginando lo que hay en tu disco duro).

Me parece una idea estupenda tu blog, y su tono. Yo tengo recuerdos imborrables de todo lo que me reído contigo, y de todo lo que aprendí entre risa y risa. Ahora intento contagiar esas risas a nuestros queridos amigos belgas en el Club y a otros amigos (también "mundializados") de la ONG en la que trabajo. Bueno, no me enrollo porque te imagino superocupado respondiendo filológicamente a los millones de compañeros de la comunidad blog.

FELICES PASCUAS !

Un abrazo muy fuerte: Daniel"
La foto continúa la serie "paisajes extremeños desde el coche" y es de una encina bien hermosa, con sus bellotas. De Daniel no tenía foto.

jueves, 30 de marzo de 2006

Ya estoy de vuelta


Dije que iba a estar fuera blogueramente hablando hasta el lunes y hasta hoy no ha sido posible. También dije que a ver si llegaba con fuerzas para poner un mensaje sobre cada día de ausencia y eso sí lo he hecho.
Me han escrito varios mensajes sobre todo esto demás de los que aparecen en comenatarios del post del jueves pasado: que si se veía desde el principio que no sería capaz de mantenerme a diario, que si qué enfermedad me acosaba, que si estaba perdiendo audiencia a pasos agigantados...
La verdad es que no tengo nada que comentar. No tengo ninguna enfermedad diferente de la que me lleva a hacer este blog. El caso es que procuraré que no se repitan estas ausencias blogueras. Y a ver si mañana saco un rato para actualizar mi blog sobre El Código Da Vinci.

miércoles, 22 de febrero de 2006

Nuevo blog


Hoy me he levantado animoso y he decidido comenzar un nuevo blog: es sobre el Código Da Vinci y el Opus Dei. Ahí explico por qué lo he hecho y alguna cosa más que tal vez no venga a cuento. O sea: sigo en la misma línea.

En vista del éxito cosechado, mantendré éste al día, y espero conseguirlo sin necesidad de que me echen del trabajo. Si consigo hacerlo sin volverme loco, comenzaré el tercero... Ya veremos.

Pongo foto de aves migratorias en pleno vuelo.

martes, 7 de febrero de 2006

Un blog sobre el Opus Dei y el Código Da Vinci


Hoy me he dado un ciberpaseo y me he encontrado con un blog completo y variado sobre el Código Da Vinci y el Opus Dei. Lo hace el sacerdote de la foto y está en inglés. Informaré si me entero de alguien que lo traduzca al castellano: entretanto habrá que practicar la lengua de Shakespeare para estar al día.

martes, 17 de enero de 2006

Mortificación, cilicio, código Da Vinci y Opus Dei


No alcanzo a entender cómo un post sobre el Código Da Vinci ha evolucionado hacia un interés tan recurreente por el cilicio. He aquí un enlance a un blog con buenas explicaciones al respecto.
Cierto que uno de los pocos asuntos en que coincide la realidad con la ficción en ese libro (¿y en esa peli?) es en la existencia de una institución llamada Opus Dei y un objeto llamado cilicio. Ni el Opus Dei ni el cilicio que aparecen en la novela tienen que ver con el Opus Dei y el cilicio de la realidad; pero en los nombres hay que reconocer un riguroso trabajo de documentación.
Existen temas de los que me interesa hablar y temas que me interesan menos. El tema del cilicio es de los segundos (creo que la mortificación es mucho más que eso); pero en honor al interés de mis pocos lectores diré unas pocas consideraciones: yo me lo pongo casi todos los días dos horitas y nunca me ha producido sangre. Es muchísimo más costoso atender a un recién nacido noche tras noche, levantarse por las mañanas, sonreír cuando duelen las muelas o atender amablemente llamadas telefónicas de televendedores. Lo importante es el motivo por el que hace uno esas cosas: y es singular el empeño con el que se evita en este tipo de debates el sentido de la mortificación cristiana, encaminada a unirse al sacrificio de la Cruz con esos pequeños detalles que permiten llegarse al Calvario no por la dimensión del tiempo, ni la del espacio sino por la del amor (como muy brillantemente se explica, por ejemplo, en la Carta Apostólica Salvifici Doloris, que recomiendo sin duda de ningún tipo).
Se rasgan con facilidad las vestiduras ante un sencillo collarcito metálico de venta en numerosos conventos, muchos que comprenden sin problemas que para estar a la moda o tener un cuerpo diez haya que tatuarse, dejarse atravesar por piercings, someterse a severas dietas o incluso pasar por cruentos quirófanos. Si les va bien, oiga, que lo disfruten.
La foto es de una churrería que lleva desde las navidades en la Plaza de Manuel Becerra: fuerte mortificación para mi cuerpo la de no atiborrarse de su entera producción diaria de productos amigos del colesterol; y no siempre venzo, no.

lunes, 16 de enero de 2006

El Opus Dei y el Código Da Vinci

Reconozco que no es mi tema favorito, y además si no me fallan los cálculos, ésta es la tercera vez que hablo de este tema en la corta vida de este diario; pero hoy he hablado con otro amigo sobre el dichoso Código Da Vinci y justo hoy se ha publicado en la web de la Obra una entrevista al responsable de la relación del Opus Dei con los medios de comunicación internacionales, así que debo decir una cosita, aunque sea breve (la entrevista, por cierto, me parece muy buena).
No me parece bien que una novela de ficción aproveche el tirón pseudocultural de conocimientos pseudoteológicos, pseudogeográficos, pseudohistóricos y hasta pseudológicos que destilan las creaciones de Dan Brown en general y El Código Da Vinci en particular, sobre todo porque existen la Cultura, la Teología, la Geografía la Historia y la Lógica, desamparadas sin campañas comerciales a su servicio. La pintoresca caricatura del Opus Dei -torpe numerario con hábito cometiendo asesinatos por doquier incluido- no es más que una hoja en un bosque de disparates morrocotudos. Nos quedará el recuerdo de la época en la que existió la novela histórica documentada y en la que la industria del best seller seleccionaba mínimamente sus productos.
En medio de todo esto, me llama poderosamente la atención que Dan Brown diga que se ha documentado. Hace falta tener morro.
Mañana más. Tal vez sobre otro tema.

jueves, 29 de diciembre de 2005

Chorizo picante de Ponferrada


Día repleto de normalidad en el que lo más honrado por mi parte sería decir que no ha pasado nada especial o incluso dejar el día en blanco; pero como no destaco por mi honradez bloguera y entre mis prioridades bitacorísitcas prevalece de momento la de publicar algo cada día, he buscado entre las fotos qué poner hoy y me encuentro con esta foto que hice un domingo en el campo, ya no sé ni cuándo ni por qué.
Una de las primeras fotos que publiqué en este blog era de una comida campestre similar en la que todo eran conservas marinas. La de hoy, que prueba una vez más la existencia de numerarios del Opus Dei domingueros, demuestra que no sólo nos damos a las conservas sino también la embutido y al "dipeo". Concretamente el chorizo era de Ponferrada y picaba muy seriamente.
Mañana más. Por cierto, me piden los amigos que cuente la diferencia entre un numerario del Opus Dei real y uno imaginario como el del Código Da Vinci. Ignoro si el asunto tiene especial interés; pero como por ahora sólo sé bien del Opus Dei real, investigaré sobre el imaginario y si eso, ya iré contando. O no.

sábado, 10 de diciembre de 2005

JARS



No recuerdo cuándo conocí a JARS. Tal vez hace ya 20 años. Sé que entonces tenía incluso algo de acento (más bien música) canario y que todavía no era profesor de universidad (no sé si explica Sociología a estudiantes de Comunicación o Comunicación a estudiantes de Sociología: una de las dos cosas).
Hemos comido juntos en el pabellón de Molinoviejo... con unos sesenta individuos más. Hemos hablado de liderazgo, de blogs, del Código Da Vinci, de debate... e incluso hemos compratido unas gominolas con forma de pimientos picantes que picaban como pimientos picantes.
JARS, uno de esos individuos que han convertido sus siglas (su acrónimo) en nombre de batalla, apelativo familiar y nik para los chats, es también numerario del Opus Dei.
Le he hecho dos fotos para el blog. Vale, otras veces las he hecho mejores; pero han salido como han salido, le he dicho que las iba a poner y aquí están.

viernes, 21 de octubre de 2005

Opus Dei, túnicas y asesinatos

¿Qué es ser normal? ¿La necesidad de explicar que uno es normal es ya una señal de que uno no es normal? Soy un tipo ocurrente más bien inoportuno: sólo eso. Creo que la explicación de "Por qué hago este blog"que se puede ver a la derecha de estas líneas es breve y clara. Tal vez añada algo acrca de "Por qué dejaría de hacer este blog o le cambiaría el título".
En pocos días he tenido que responder a gente que dice que todo lo que digo es falso y a gente que dice que puedo decir lo que quiera, pero sin subrayar tan descaradamente que soy del Opus Dei: puede que éstos últimos tengan toda la razón. Procuro hacer caso a todo lo que me dicen y tendré en cuenta esos comentarios, pero el de hoy ya supera un pelín mi capacidad de respuesta y por eso le dedico este post en vez de un comentario.
Amigo anónimo de esta mañana a las 11,00: Los numerarios del Opus Dei no somos monjes, no llevamos túnicas, el cilicio no provoca un reguero de sangre, no asesinamos. Y Dan Brawn, un autor al que le envidio el éxito y le deseo de corazón lo mejor, miente cuando dice en el Código Da Vinci que para hablar del Opus Dei se documentó.