La verdad es que hay fragmentos preciosos; pero sobre todo comentábamos el contraste entre las previsiones de polémicas y malos rollos que se difundieron acerca de ese viaje, y lo extraordinariamente bien que han salido las cosas.
Se me agotan las excusas para quedarme en casa el fin se semana próximo: ya sólo hay que decidir si Santiago o Barcelona, pero hay que ir.
