lunes, 31 de octubre de 2005

Internet, los blogs y este numerario del Opus Dei


Hay fotos que salen bien enfocadas, bien encuadradas y bien iluminadas; pero que no dicen nada. Otras tienen defectos, pero las guardamos porque dicen mucho: nos recuerdan cosas bonitas o personas queridas o momentos felices. A veces no queremos ver sólo una foto, preferimos echar un vistazo al álbum completo. A veces el album completo está incompleto.

La foto que acompaña a estas líneas la hice yo el otro día, y no comprendo por qué está en parte movida. ¿Hice un giro circular con la muñeca? ¿Se movió parte del suelo? Prometo que no la he retocado (no sé hacerlo) y que no sé cómo ha salido así, aunque me gustaría desarrollar la técnica con la que casualmente la he conseguido, pero va a estar chungo. Tampoco sé por qué la pongo aquí, tal vez porque he amanecido reflexivo y todo lo que pretendo hoy es decir que lo mío no son las buenas fotos, más bien los álbumes. Por eso hago un blog personal, todos los días.

domingo, 30 de octubre de 2005

El "vermú" en un Centro del Opus Dei

Hoy he leído en algún sitio (¿el dominical de La Vanguardia?) que blog es un apócope de weblog, que quiere decir "diario en línea". Supongo que eso es debido a que web significa diario y log en línea, de forma semejante al viejo pase per nocta que álgunos conseguían durante la Mili (per = dormir; nocta = fuera del cuartel). Había visto traducciones e interpretaciones variadas de la palabra blog, pero la sencillez de ésta me ha impresionado.
En fin, sigo un poco otoñal y por eso pongo una foto que hice el otro día durante un aperitivo (también podría decir "a un aperitivo", porque el "aperitivo" es tanto la sustancia como el momento en que se toma). Me gustan los aperitivos y me traen buenos recuerdos de domingos después de Misa con mis padres y mis hermanos. Y el caso es que en los centros del Opus Dei, los domingos y los días de fiesta nos tomamos el "vermú" como unos campeones.

sábado, 29 de octubre de 2005

Otoño, Todos los Santos y los Difuntos


Algo tienen estos días: las castañas, el otoño, las hojas que se caen como hojas que se caen ("un día, la hoja caída serás tú", dice San Josemaría), y la Fiesta de Todos los Santos el 1, y el día de los Difuntos el 2. Ya iré al cementerio y contaré algo. De momento, me quedo con la cercanía de las dos fiestas, y la paradoja de que nadie llega a Santo sin el requisito imprescindible de ser Difunto.

viernes, 28 de octubre de 2005

Ein y Aus y "presencia de Dios" en el Opus Dei





Aprovecho que llevo dos semanas sin mencionar mi viaje a Alemania de este verano (no salgo mucho, la verdad, y por una meción quincenal tampoco va a pasar nada) para poner cuatro fotos con mucho arte y contar una pequeñez.
Ausgang en alemán quiere decir SALIDA. En las autopistas, en las estaciones de tren o en los aeropuertos es un letrero muy repetido. Me pasé como la mitad del mi corta estancia en Alemania preguntándome por qué no me sonaba de nada esa ciudad, ese destino, esa... palabra.
Cuando me tradujeron el sencillo significado, me contaron una simpática pequeñez. En una imprenta madrileña importaron máquinas alemanas que tenían dos letreros para los indicadores de las dos posiciones de los interruptores: EIN y AUS (como ON y OFF). Los empleados tenían una sencilla traducción de lo que consideraban abreviaturas españolas: EINCENDIDO Y AUSCURAS.
No quisiera llevar muy lejos el ejemplo, pero a mí en el Opus Dei me han enseñado que la presencia de Dios el salgo tan sencillo como procurar pasar el día -todo el día, no sólo los ratos que se dedican específicamente a normas de piedad como el Rosario o la oración mental- EINCENDIDO y no AUSCURAS. Y hago lo que puedo.

jueves, 27 de octubre de 2005

Una charlita en un Centro del Opus Dei


Va bien el tema de la cadera. El "paciente" ya acepta bromas acerca del "tunning" al que ha sometido su cuerpo. Hoy he aprendido que unas muletas de aluminio rondan los 18 euros el par, y soportan hasta 130 kilos. No está mal la relación peso - precio.
A última hora, hemos tenido en casa la charlita para antiguos socios del Club Altamira. Hoy tocaba un comentario de la Carta Apostólica Miseridordia Dei, una carta más bien cortita pero enjundiosa, en la que Juan Pablo II nos pide "confianza, creatividad y perseverancia" para confesarnos y llevar a nuestros amigos al sacramento de la Confesión. También en esa carta se dice que "teniendo en cuenta la vocación de todos los fieles a la santidad, se les recomienda confesar también los pecados veniales". Pues eso.
Como no tengo fotos de grandes pecados, pongo una tomada este verano en el Museo del Prado: no está permitido hacerse fotos dentro, pero es que somos de lo que no hay. Pecadores (yo también).

miércoles, 26 de octubre de 2005

Un libro sobre el Opus Dei, una crítica y un buen blog


El libro sobre el Opus Dei es "Opus Dei: An Objective Look Behind the Myths and Reality of the Most Controversial Force in the Catholic Church", Doubleday, 2005, de Jhon Allen. Habrá que ver cómo queda la traducción al castellano. Ya contaré.
La crítica sobre el libro es "Out of the shadows", publicada en The Tablet y escrita por Christopher Howse.
El buen blog es http://www.scriptor.org/, del que he sacado toda esta información.

Sigo más bien atareadillo con el tema de la cadera de titanio (más que con la cadera, con la "resaca" de haber pasado la noche en el hospital, "una mala noche en una mala posada", como la vida para Santa Teresa) y no estoy para mucho más que para linkar, aunque lo haga a uno de esos pocos blogs que realmente merece la pena seguir, aunque yo sólo lo haga de vez en cuando.

martes, 25 de octubre de 2005

Marchando una caderita de titanio


Uno de mi casa ha gastado de tal forma la cabeza del fémur de su pierna derecha que los médicos han dejado de decirle cosas bonitas del tipo "debería usted hacer natación tres días por semana" o "vamos a ver si bajamos esos cinco kilitos que sobran" para pasar a meterle en un quirófano y cambiarle su cadera original por una de titanio.
En la foto, la gente fumando a la puerta del Hospital: curioso espectáculo. A ver si dejamos todos de fumar pronto.
Nos turnamos, como cualquier otra familia, con la ventaja de que somos doce y atendemos bien a las visitas mientras dejamos tranquilo al enfermo, que bastante tiene con estrenar tan robótico complemento óseo.
Por cierto, ¿qué tiene la naturaleza humana de malvada, de ruin o de inoportuna, para que se cumpla una y otra vez el axioma por el cual en cuanto uno entra a ver a un enfermo en un hospital cuenta aquella vez que se le infectaron unos puntos, aquella otra en la que confundieron su gotero con el de la habitación de al lado o aquel amigo común que, casualmente, tenía un amigo con una cuñada que pilló una septicemia de caballo en circunstancias semejantes?

lunes, 24 de octubre de 2005

Mi blog es ilegal en Alemania, ¿y qué más, chaval?

En algún lugar de este blog debe figurar mi e-mail. Esta mañana me han enviado un e-mail que copio a continuación. El anónimo autor me pide que no le conteste porque dice que escribe desde Alemania y allí mi blog es ilegal, pero no me dice nada de publicar el texto que me ha enviado (supongo que por escribirme no se le puede meter en la cárcel en Alemania) y, francamente, creo que mis lectores, aunque sean pocos, se merecen una perla de estas dimensiones. La ofrezco sin censuras ni comentarios, no los necesita:

9:12 am (9 hours ago)
Me parece que pierdes el tiempo. Simplemente un cerdo en mitad de la mierda. Deja de mentir ya. En Alemania sabemos bien quienes sois: asesinos de catolicos verdaderos. Inquisici�n actual.Tu blog es ilegal aqui pues no me contestes.

domingo, 23 de octubre de 2005

Mortificaciones y paradojas

La palabra mortificación hoy en día suena un poco demasiado fuerte. Tipos que procuran vivir alguna mortificación voluntaria todos los días necesitan dar una explicación para no ser considerados, a bote pronto, como unos ultraconservadores radicales escolásticos del medioevo que por la mañana comen niños vivos y por la tarde echan sus pilas alacalinas fuera de los recipientes previstos para esos residuos (vale, he exagerado, pero cierto es que la palabra mortificación asusta).
La sorpresa viene cuando se descubre que la más principal -y costosa- mortificación con la que uno puedo enfrentarse a diario es obedecer al médico. Los médicos tienen la fea costumbre de recomendar que uno coma y beba de todo menos lo que a uno más le gusta, mandan también utilizar pomadas, abandonar vicios, hacer gimnasias, y otras muchas barbaridades, entre las que frecuentemente está -lo diré con miedo a ser malinterpretado por la dureza del término-: pasear.
Hay más mortificaciones, y algunas de ellas aún más recomendadas en el Opus Dei que las relativas a obedecer al médico: me refiero a las que hacen la vida más agradable a los demás o a las relacionadas con el orden y la mejora del trabajo.
A veces pienso que lo que a veces escandaliza no es la palabra mortificación, sino que se la relacione con la Cruz, con buscar la unión voluntaria con Cristo. Porque sí parece que la gente acepta sin sustos que haya que sacrificarse para pesar menos, para lucir un broncesado como el de Julio Iglesias, para quitar esas cartucheras, etc. etc. etc. quirófanos incluidos.
Paradojas.

sábado, 22 de octubre de 2005

Wikipedia como fuente

Teóricamente wikipedia es un absurdo.
Sin embargo es un instrumento útil.
Hombre, el que quiera acceder a los documentos originales, debe suscribirse a Romana; pero ya sabemos que wikipedia no es un almacénd e deocumentos originales: es otra cosa.