martes, 19 de enero de 2016

Unidad


Cuando yo era chaval había un muro en Berlín que separada la ciudad en dos partes.
Había Guerra Fría y muchas tensiones internacionales.
No todo ha cambiado, pero ya no hay muro.

Me gusta pensar que algún día no habrá muros entre las diferentes confesiones cristianas. Que la extraña situación actual dentro de un tiempo se recuerde como un viejo disparate, y que se cumpla aquello por lo que pedimos en este octavario por la unidad de los cristianos del que hoy es el segundo día, y acerca del que aquí hay bastante material.

No hay comentarios: