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martes, 21 de agosto de 2018

El ser en Parménides




Estas tres fotos las hice en Bratislava, un día que subí a la torre del puente nuevo, también llamado UFO Tower. Es el puente atirantado más largo del mundo con un solo pilón y un solo plano con cables. También es la más pequeña de las grandes torres del mundo (título que si se piensa detenidamente lo puede ostentar cualquier torre o, análogamente, cualquier caseta de perro, columpio, castaño de indias o lo que uno quiera ya que "grande" o "pequeño" son adjetivos que no se usan de forma unívoca).

A lo que iba: en lo alto de esta torre pasé un rato el mes pasado de contemplación de vistas y realización de fotos, durante el que mi amigo Francisco me dijo que recordaba el caso de un conocido suyo que le confesó haber comprendido el concepto de ser en Parménides durante una visita al mirador del Faro de la Moncloa en Madrid.

Mi conocimiento sobre Parménides, sin embargo, no sufrió alteraciones en ese rato. Y así lo digo. Tal cual.

domingo, 5 de agosto de 2018

street food


La foto está hecha en Bratislava.
Vale: no tiene nada de particular: un local de comida vietnamita.

¿No les inquieta lo de street? Porque el local tiene su comedor como cualquier cafetería o restaurante.

viernes, 3 de agosto de 2018

Rolandova fontána y el pisto de mis conocimientos históricos

Recorrer centroeuropa es para mí un continuo ejercicio de humildad.
Uno se cree que ha estudiado la Historia un suficiente número de veces como para situarse... y no. La maraña de reyes, coronas, invasiones, emperadores, archiduques, káiseres y otros mandamases que han construido castillos, palacios, fuentes y demás en esa encrucijada de centro Europa que constituyen Austria, Chequia, Eslovaquia, Hungría, Croacia, Polonia y países limítrofes supera con mucho la sabiduría que al respecto se almacena en mi disco duro.
Y encima a veces me pongo a prueba.
Por ejemplo lo hice junto a esta fuente que preside la plaza principal de Bratislava. ¿Quién es el señor que la preside?
Pregunté a un guardia municipal, que me dijo que estaba ante Maximiliano.
¡Maximiliano! Este me lo sé. Y glosé a mis acompañantes una rápida semblanca de Maximiliano de Austria, marido de María de Borgoña, padre de Felipe el hermoso, suegro de Juana la loca, consuegro de los Reyes católicos y, sobre todo, abuelo del emperador Carlos I de España y V de Alemania.
Aproveché para mencionar que María de Borgoña, enterrada junto a su padre en la iglesia de Santa María en Brujas, tiene en su misma tumba el corazón de su hijo Felipe, cuyos otros restos reposan, junto a los de su señora y sus suegros, en la capilla real de Granada.

Oh, qué gran memoria, qué gran cultura.

Pues no. El de la plaza de Bratislava no es Maximiliano I sino Maximiliano II, que en vez de abuelo de Carlos es uno de sus sobrinos, hijo de Fernando.

O sea, que leo en wikipedia que la Fuente de Roland, a veces llamada Fuente de Maximiliano, Rolandova fontána o Fuente de Maximilianova es la fuente más famosa de Bratislava. Su construcción fue ordenada por Maximiliano II en 1572 para proporcionar un suministro público de agua. La fuente está coronada por una estatua de Maximiliano representada como un caballero con armadura completa esculpida por el maestro A. Lutringer . Su aspecto actual probablemente esté lejos de su aspecto original, ya que ha sido modificado y reconstruido varias veces.

Más: El 8 de septiembre de 1563 Maximiliano II fue coronado rey de Hungría y Croacia en la capital húngara Pressburg (Pozsony en húngaro; ahora Bratislava, Eslovaquia).

Osea que además resulta que Pozsony es Bratislava.

domingo, 29 de julio de 2018

La kofola y otras cuestiones importantes


El refresco nacional eslovaco, señoras y señores, se llama kofola.
Sabe a coca-cola perfumada, pero no lo digas. Es el sabor de su infancia y aunque tú no sepas valorarlo, has de aprender a respetarlo.

Un detalle asombroso: en las barras -muy frecuentes- con varias cervezas de grifo, es frecuente que haya un grifo de kofola.

Sobre cervezas, decir que aquí hay muchísimas cervezas eslovacas y además están las checas. Muchas, muchísimas y con características que yo jamás había escuchado (por ejemplo: cerveza no pasteurizada). No he visto en ningún sitio latas de 33 cc. La unidad es el medio litro. Es muy raro que la sirvan con tapa y muy raro también que supere el 5% de alcohol. Usan otro porcentaje (las he visto de 10%, 12% y 14%, pero no se refieren a los grados de alcohol sino a algo de la elaboración).

Mañana vuelvo a Madrid. No sé cuándo seguiré el blog ni qué haré con la montaña de fotos que he almacenado estos días. Me lo he pasado bien por estas tierras y vuelvo asombrado de la calidad de su gente.

sábado, 28 de julio de 2018

Španielsko


Cuando el ordenador se hace a la idea de que soy eslovaco me lo pone todo en eslovaco, incluido el mensaje de "traducir", y como no se cómo se dice "traducir" en eslovaco quedo atrapado en un curioso bucle. Por ejemplo, esta entrada se titula España en eslovaco; pero no todo es tan fácil. Cobertizo se dice zivy. Y zivyo, que es lo que se le canta a alguien cuando cumple años, quiere decir vivo o vive o que vivas.

En fin, en los supermercados no están bien vistos ni los patines ni las pistolas.
Sin embargo, usan sandalias con calcetines sin recato.

Me voy, que actúo de pinche en una barbacoa de las que prometen.

viernes, 27 de julio de 2018

En el súper

Ahí lo tienen: el castillo de Bratislava con el Danubio en primer plano.
He tomado Knêdikly, Bryndzové halušky y marlenka. Lo de los platos típicos de estos pueblos que tenían que defenderse de los turcos y de los inviernos bajo cero es para estudiarlo a fondo.
He echado un ratillo a buscar ofertas en el súper para llevar algún detalle típico a casa: algo llevo. Y observo que, en general, todo es más barato que en España menos el desodorante. No sé cómo interpretarlo.

jueves, 26 de julio de 2018

El Castillo de Bratislava







Anoche ya dije que había pasado el día en Praga.
Hoy he subido al castillo de Bratislava.
El lunes me vuelvo a España y crece la psicosis de que hay que aprovechar para ver/visitar/fotografiar/ todo lo que queda sin ver/visitar/fotografiar en unos cuantos kilómetros a la redonda.
Mientras tanto aumenta el número de fotos sin clasificar. Todo se amontona. Y entran además nuevas preguntas que hay que responderse sobre archiduques, la revolución de terciopelo, el martirio de san Juan Nepomuceno, el Sacro Imperio Romano, el Niño Jesús de Praga o las más genuinas especialidades eslovacas que hay que llevar de vuelta a casa previa adquisión a buen precio.
Total: he perdido la esperanza de dar coherencia al relato de estos días.

Las fotos son de ayer y de hoy. Disfruten.

martes, 24 de julio de 2018

Detallitos que llaman la atención






Una cosa que llama la atención de Eslovaquia es que las iglesias están llenas. Y con gente joven. Y en los confesionarios hay cola. No creo que haga fotos de la gente esperando para confesar sus pecados, pero es frecuente verlo.

Hoy pongo unas fotos que tenía sin ordenar en el escritorio. Hay de todo: una imagen de la Virgen y un crucifijo en el acceso a un bosque (hay muchos crucifijos en las cunetas de las carreteras, a la salida de los pueblos, etc.); un coche capturado por un cepo municipal (he puesto también en youtube un vídeo de una grúa llevándose un coche mal aparcado en Bratislava: a mi modo de ver, en Madrid la grúa actúa con más melindres y carritos); un curioso adorno callejero; un selfie ante un bufet que en España probablemente se llamaría de otra forma; los lemas de una farmacia medieval; y el detalle de la orla de un escudo en el que podemos ver al señor del castillo pisando la cabeza de un turco.

Todo ello en este rincón del mundo que es Eslovaquia.

lunes, 23 de julio de 2018

Transporte público en Bratislava




El otro día cogí el trolebús 203 hasta Koliba y vuelta (en medio di un buen paseo por unos bosques magníficos de roble y haya).
Es fácil obtener los billetes por internet con una App llamada imhd.sk (son comunes para trolebús, autobús y tranvía) si tienes un teléfono eslovaco; pero no es posible con teléfono móvil español.
Los billetes se sacan en unas máquinas que hay en las paradas: hay precio reducido para niños y ancianos. Según preveas que el trayecto va a durar 15, 30, 60 ó 90 minutos sacas un billete u otro. Hay también billetes de un día, de dos, de tres... y supongo que abonos mensuales y anuales.

Compras tu billete, esperas al trolebús, picas al subir y ya está. Gasté 70 céntimos en cada uno de mis billetes de 15 minutos. Dicen que hay mogollón de revisores y que son implacables y mafiosillos por no decir unos corruptos de tomo y lomo (por ejemplo, la multa de superar los 15 minutos es de 70 euros y dicen que si los pagas en cash te lo dejan en 50, que pasan directamente a su bolsillo). Yo no vi ni un revisor; pero en internet hay historias realmente dramáticas de gente a la que pillan y despluman: parece que puedes exigir que te hagan la denuncia de la infracción, te tomen los datos y luego pagues tú desde casa.

A mí me fue muy bien. Y son espectacularmente puntuales con respecto a unas tablas de horarios que hay en cada parada.

domingo, 22 de julio de 2018

Aúpa Eslovaquia









Después de las incursiones por Austria y Hungría, hoy me he centrado en Eslovaquia.
Estoy molido.
Pongo unas fotos que explican que me ha quedado boquiabierto y no doy detalles.
Aúpa Eslovaquia.

jueves, 19 de julio de 2018

Cosas sin (mucha) importancia






Me dice un seguidor que hablo mucho de las diferencias que hay entre lo que veo en Eslovaquia, Austria y Hungría y lo que se ve por Spain. Se pregunta si no nos parecemos en nada.

Nos parecemos mucho en casi todo, especialmente en lo importante; pero este blog no es un gabinete de estudios sociológicos, sino una mezcla de impresiones, curiosidades, experiencias, testimonios y tal vez alguna cosa más que ahora no me viene.

Total, que entre las pequeñeces que veo idénticas en Eslovenia y en España escojo unas pocas fotos para mencionar:
1.- la existencia de tenderetes de venta de fruta (particularmente de sandías y melones) en las cunetas,
2.- la común de tendencia de los macarras a tunear sus automóviles (obsérvese que el modelo captado en las calles de Bratislava no es el clásico Seat León amarillo nuestro, sino todo un Peugeot 208),
3.- la manía de señalizar de forma cada vez más rebuscada los wc de señoras y caballeros,
y 4.- por su puesto los peinados de jóvenes que pretenden emular en materia capilar a los futbolistas.

martes, 17 de julio de 2018

Movimiento libre de perros


En Bratislava hay bastantes letreros en el suelo.
El de la foto lo he visto varias veces.
Me había hecho a la idea de que contenía algún tipo de propaganda política, tal vez de un partido llamado PSA.
He escrito "volny pohyb psa zakazany" en el traductor de Google y sale "movimiento libre de perros prohibido".
Mi gozo en un pozo.

Hoy he montado en trolebús (pagando) y he cogido un buen ejemplar de lepiota (una seta) en un bosque de hayas.

lunes, 16 de julio de 2018

La Virgen del Carmen

A falta de procesiones marineras, hoy me he acercado a rezar a Marianka, un santuario de la Virgen del siglo XIV.

martes, 10 de julio de 2018

Sandalias eslovacas

La verdad: hay veces que vas por la calle, te fijas en como va la gente vestida (o calzada o peinada o tatuada) y te preguntas "¿estaré yo fuerísima?" Hoy me he respondido: "pues menos mal".

lunes, 9 de julio de 2018

sábado, 7 de julio de 2018

La importancia de saber latín, el alto precio del agua mineral, san Juan Nepomuceno y otras enseñanzas de mi primer día completo en Eslovaquia







Tengo muchas cosas que contar, pero están jugando ahorita mismo Augustinsson y y Harry Kane (que tiene nombre de detective de novela negra de toda la vida) y no tengo todo el día, así que subo seis fotos frescas y digo alo de cada una.

La primera muestra la escasa diferencia que en este país tienen el precio del agua fría y la cerveza idem.; la segunda que se toman en serio de lo del LEGO; la tercera es de un puesto callejero de elementos decorativos a la par que aromáticos (son montajes con semillas de esas que se le echan al gin-tonic); la cuarta está en la fachada de la Iglesia Trinitaria (también llamada Catedral de San Juan de Mata y San Félix de Valois) y muestra una representación de la Trinidad que yo no había visto nunca (el Padre es el ojo omnisciente, el Espíritu Santo una lengua de fuego, pero ¿el Hijo son esas potencias de la izquierda? Hay que investigar) pero que está más clara que el agua por el lema en latín TRES UNUM SINT, que sé traducir hasta yo; luego viene san Juan Nepomuceno, representado con frecuencia sobre puentes por estos lares debido a que precisamente fue arrojado desde el Puente Carlos (Praga) al río Moldava.

La última foto me sirve para explicar a la vez lo sencillo que es el eslovaco y lo mucho que voy progresando en el mismo. Me dispongo a cruzar esa puerta provisto de mechero encendido, por ejemplo.

(No sé si mantendré la actualización diaria de este blog, tampoco sé si esto lo lee alguien más que un buen amigo al que prometí mantener al día de mis vacaciones -a él y a su mujer, de los que soy muyfan-, pero no me importa: yo voy a seguir intentándolo como si fuera interesante)