miércoles, 31 de enero de 2007

Merienda sin complejos y Romana


Guardaba cola hace un rato para pagar en la gasolinera de la esquina. Iba justo detrás de este barrendero. Podía haberse pedido una cervecita y unas patatas, o haberse hecho un bocadillo de tocino con tomate; pero no. Se ha comprado una Coca-cola y una cajita de chuches -regaliz rojo relleno de esos polvitos pica pica, para ser exactos-. Gente sin complejos que rompe estereotipos. Así me gusta.
He leído hoy el último número de Romana, que es el boletín oficial de la prelatura del Opus Dei: siempre tiene cosas interesantes.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenas buenas, acabo de descubrir tu blog. Respecto al barrendero a lo mejor simplemente no tenía hambre... jeje que te haya llamado la atención muestra que tú mismo esperabas que se comprar una cocacola y un bocadillo. Cualquier otro individuo habría pasado desapercibido. Rompamos los esquemas! :)
te seguiré leyendo.
saluditos!

Cristian dijo...

Me quedo con el emparedado y la cerveza. Bendiciones-.