miércoles, 26 de abril de 2006

Antorcha olímpica



Me han arreglado en un periquete el problema por el que mi viaje en coche a Portugal del pasado martes Santo se convirtió en una fascinante aventura extremeña. En el taller donde han dado con la avería no ostentan antorchas olímpicas. En el de Cáceres, sin embargo, tienen una antorcha olímpica de Barcelona 92 -la de la foto-. Paradojas de la vida, o del olimpismo.

Me voy insistentemente por las ramas. Cada vez dedico menos espacio de mi mente al blog y más a leer: creo que es mejor para mí, pero temo que sea peor para el blog. Para compensar, y por aquello de relatar episodios reales de mi vida real, diré que ayer fui a Misa de siete de la mañana en los jesuitas de Serrano y estaba de bote en bote.

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