miércoles, 15 de marzo de 2006

"Este ascensor sube"


Sin entrar al misterio de por qué los ascensores se llaman así pese a que sirvan igualmente para ascender que para descender (por cierto, que conozco un numerario del Opus Dei portugués que es arquitecto y trabaja ahora nada más y nada menos que en Macao al que le gustaba llamar a los ascensores "descensores"), pongo foto que me hice el otro día en un ascensor que habla. Sólo te dice si subes o bajas y la planta en la que estás; pero no está mal para ser una máquina.
En cuanto a todo lo demás, copio texto de e-mail recibido esta tarde:
"¡¡Ya somos papás!!
Y claro, estamos emocionádimomos
Ha pesado tres kilitos, ha nacido a las 17:30. Y todo ha ido genial, Mamen está muy bien, agotada, pero bien.
Ahora me vuelvo al hospital, estamos en San José, en la calle Cartagena.
Besos y abrazos de Mamen y míos."
Creo que es el tercer hijo de amigo que viene al mundo desde que tengo blog. Creo que lo he contado siempre que ha ocurrido. Nunca me había planteado hasta que punto una de mis principales actividades sociales consiste en acudir a maternidades a felicitar a los padres (ahora que lo pienso, conozco bastantes maternidades) de todo corazón, entregar botella de Nenuco y asegurar sin duda de ninguna clase que la criatura es preciosa. Pienso que nada tiene que ver todo esto con el hecho de que yo sea del Opus Dei; pero de una cosa estoy seguro: me alegro de verdad con elllos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

He investigado y, creo, mi investigación ha dado frutos. En los primeros ascensores sólo se podía subir, y , de hecho, un cartelito avisaba " queda terminantemente prohibido bajar en ascensor". Eran aquellos que incluso tenían un banquito tapizado en terciopelo. Supongo que eso lo explica todo